Retinosis
pigmentosa
Se conoce así al grupo de enfermedades
degenerativas, relacionadas entre sí, causantes de una lenta
pero progresiva disminución de la visión
que en muchas ocasiones conducen a la ceguera.
Afecta directamente la retina y las capas que
la rodean. En estas capas se encuentran los
bastones (los cuales se ven afectados con
la aparición de la enfermedad) y los
conos (que se van dañando conforme
avanza la edad).
Recordemos que los bastones permiten la visión
nocturna o con baja iluminación, además
de la visión periférica (es
decir la vista de los objetos que se encuentran
a nuestro alrededor, sin necesidad de voltear
la cabeza), mientras que los conos permiten
la visión central y diurna.
La gravedad de la enfermedad y su proceso tienen
mucho que ver con su carácter hereditario
y el tipo de herencia.
El 50% de las retinosis no son hereditarias.
Dentro de las retinosis hereditarias, las del
tipo dominante (trasmitida por alguno
de los padres al hijo) son menos graves, ya
que su evolución es muy lenta y en
ocasiones el enfermo puede conservar una buena
visión central hasta los 60 o 70 años.
En tanto que las de tipo recesivo (se
presentan cuando uno de los padres es portador
del gen anormal que provoca el mal y se transmite
al hijo coincidiendo con otro gen anormal
causante de la misma enfermedad) son más
agresivas. En este caso, pasando la adolescencia,
se presentarán los síntomas
iniciales de la retinosis.
Hay que agregar que existe un tipo de retinosis
recesiva que se hereda según el sexo
del bebé (la transmiten las madres
y sólo la padecen los hijos varones),
este tipo es el más severo de los tres,
ya que su evolución es rápida
y puede provocar una falta de visión
casi total hacia la tercera o cuarta década
de vida.
Las personas que padecen esta
enfermedad también pueden desarrollar
glaucoma y cataratas, además de afecciones
en el oído (ejem. hipoacusia) y en
la garganta (ejem. amigdalitis crónica).
Causas:
- Debido a su naturaleza congénita,
los especialistas están realizando diferentes
estudios tomando como base el genoma humano.
Gracias a estos estudios, sabemos que el
ser humano posee entre 30,000 y 40,000 genes.
Más de 300 de ellos implicados en
el proceso de la visión.
Síntomas:
- Aunque se nace con ella, es poco usual
que se manifieste antes de la adolescencia. Se
desarrolla silenciosamente y el enfermo
no suele percatarse de
su presencia
hasta que se encuentra en fases avanzadas. Los
síntomas que pueden presentarse son:
- Pérdida de la visión
periférica (conocida como visión
de túnel)
- Dificultad para ver en la oscuridad ( ceguera
nocturna)
- Molestias cuando existe una excesiva luminosidad
Para que estés bien
Antes que nada, es importante que sepas si en
tu familia existe algún antecedente
de esta enfermedad, para que, ya con esta
información, acudas con el especialista
y estés bajo vigilancia médica
constante
Si presentas alguno de los síntomas antes
descritos, acude inmediatamente con un especialista
para que te practique los exámenes
necesarios y te proporcione su diagnóstico
Si padeces esta enfermedad, uno de los aspectos
que debes de vigilar es tu alimentación
diaria, por lo que te recomendamos lo siguiente:
- Evita alimentos que contengan conservadores,
colorantes, etc., en general los que estén
enlatados y procesados
- Evita consumir aceite vegetal, puedes
cambiarlo por aceite de oliva y en pocas cantidades, así como también
evitar las grasas animales y el azúcar
- Consume
alimentos con poca sal y de preferencia
con alto contenido de ajo, cebolla y perejil
- Procura consumir vegetales, legumbres
y frutas en general
Debido a que no existe cura, tu médico
puede orientarte acerca de ciertos medicamentos
útiles para retardar el progreso de
la enfermedad. Además, existen diferentes
asociaciones que proporcionan información
sobre nuevos tratamientos, así como
datos sobre los avances en el campo del trasplante
de retina.