|
Preguntas
del Infarto Agudo al Miocardio
¿Qué es el Infarto Agudo
al Miocardio?
La enfermedad coronaria es la más
asesina en los países occidentales. Mata a 600.000
personas cada año sólo en los USA. Aunque
se desarrolla lentamente durante muchos años,
mata instantáneamente (muerte súbita)
en un tercio de los casos.
Los vasos sanguíneos que llevan
oxígeno y nutrientes al propio músculo
cardíaco (o miocardio) son pequeños y
forman una corona que rodea al corazón (de ahí
el nombre de vasos "coronarios").
La enfermedad coronaria empieza cuando
en estos pequeños vasos se desarrollan las llamadas
placas de ateroma , que son un acumulo de colesterol,
calcio y otras sustancias en las paredes de los vasos.
Entonces se compromete en mayor o menor grado el flujo
de oxígeno y nutrientes al propio corazón,
con efectos que varían desde una angina de pecho
o un Infarto de Miocardio, hasta una insuficiencia cardiaca.
¿Cuáles
son sus síntomas?
Dolor torácico intenso y prolongado
que se percibe como una presión intensa, y que
puede extenderse (irradiarse) a brazos y hombros sobre
todo izquierdos, espalda, e incluso los dientes y la
mandíbula.
El dolor se describe como un puño
enorme que retuerce el corazón. Es similar al
de la angina de pecho, pero más prolongado, y
no responde a la nitroglicerina bajo la lengua.
El dolor a veces se percibe de forma
distinta, o no sigue ningún patrón fijo,
sobre todo en ancianos y en diabéticos, en los
que puede percibirse como un dolor prolongado en la
parte superior del abdomen que uno atribuye a indigestión.
- Dificultad para respirar
- Mareo. Es el único síntoma
en un 10 %
- Otros: Pueden ocurrir náuseas,
vómitos, desfallecimiento y sudoración
- Antecedentes de angina inestable:
ataques frecuentes de angina de pecho no ligados a
actividad física
- Un infarto es un área de tejido
que ha muerto por falta de oxígeno
- El miocardio, o músculo del
corazón, puede sufrir un infarto cuando existe
una enfermedad coronaria avanzada
La corona de vasos sanguíneos
que llevan oxígeno y nutrientes al propio músculo
cardíaco (vasos "coronarios") puede desarrollar
placas de ateroma (lo que compromete en mayor o menor
grado el flujo de oxígeno y nutrientes al propio
corazón, con efectos que varían desde
una angina de pecho(cuando la interrupción del
flujo de sangre al corazón es temporal) a un
infarto de miocardio (cuando es permanente e irreversible.
La presencia en un vaso dado de arteriosclerosis
hace que en dicho vaso existan estrechamientos y que
en ellos se desarrolle más fácilmente
un trombo: un coágulo de plaquetas, proteínas
de la coagulación y desechos celulares que acaba
taponando el vaso. Una embolia es un trombo que ha viajado
por la sangre hasta llegar a un vaso pequeño
donde se enclava como un émbolo. Trombosis y
embolia son, pues, términos equivalentes.
Un infarto de miocardio es una urgencia
médica por definición. Si cree usted que
puede estar sufriéndolo o está con alguien
que puede tenerlo, busque inmediatamente atención
médica. Las demoras son un error grave que se
cobra miles de vidas cada año.
¿Cómo
se diagnostica?
ECG. Si una persona sufre síntomas
compatibles con un infarto, se le hará un ECG
inmediatamente, incluso en la ambulancia que le traslade.
De hecho, estará unido a un monitor de ECG durante
todo el tiempo que esté en el hospital, al menos
si se ingresa en la sala dedicada a los enfermos graves
del corazón o unidad coronaria.
Análisis. Incluyen la determinación
de algunos enzimas que aumentan en la sangre cuando
se daña el músculo cardíaco.
Estudios isotópicos y/o cateterismo
cardiaco (coronario grafía). Se plantean cuando
ya ha pasado la fase aguda.
En cualquier caso, será usted
sometido a observación durante varios días,
y se le permitirá aumentar gradualmente su actividad.
El tiempo de ingreso en el Hospital es muy variable,
pero generalmente está entre 7 y 14 días.
¿Cuáles son sus
complicaciones?
Si el área de infarto es pequeña
y no compromete al sistema bio-eléctrico que
controla los latidos del corazón, las probabilidades
de sobrevivir a un infarto son altas. Sin embargo, una
de cada tres personas que sufren un infarto mueren antes
de poder recibir atención médica (muerte
súbita). Hace muy pocos años, las estadísticas
eran aún peores (un fallecimiento precoz por
cada dos infartos). La mejora de estas expectativas
está ligada a los avances en resucitación
cardiopulmonar (RCP), en pruebas diagnósticas
especiales, y en atención urgente, incluyendo
ambulancias 'medicalizadas' y unidades coronarias.
Debido a la frecuencia de muerte súbita,
las técnicas de resucitación cardiopulmonar
deben aplicarse cuanto antes a cualquier persona que
esté sufriendo un ataque al corazón. La
mayoría de los que estén vivos 2 horas
después de un ataque sobrevivirán.
Sin embargo, existen algunas complicaciones
posibles:
Arritmia
cardiaca
Existe un sistema bio-eléctrico que controla
los latidos del corazón. Si se daña en
el infarto, pueden aparecer arritmias muy graves, como
la llamada fibrilación ventricular, en la que
los ventrículos se contraen de forma rápida,
descoordinada e ineficaz como una "bolsa de gusanos",
y a efectos de bombeo de sangre, el corazón se
para.
En otras personas, pueden aparecer arritmias lentas,
es decir, el latido es demasiado lento para que el corazón
funcione normalmente. Esto puede requerir la implantación
temporal o definitiva de un marcapasos artificial.
Insuficiencia
cardiaca
Cuando el área de infarto es extensa, el resto
del corazón puede ser insuficiente para realizar
el trabajo de bombeo.
Muerte
En una de cada cuatro personas que sufren muerte
súbita, no existían síntomas previos
de cardiopatía. Con mucho, la causa más
frecuente de muerte súbita por infarto es la
fibrilación ventricular. |